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Ardor Postquirúrgico: ¿Es Normal y Cuánto Dura?

Por sola · · 7 min lectura

Una de las preocupaciones más comunes tras someterse a una intervención quirúrgica es la sensación de dolor, picazón o ardor en la zona de la incisión. Este ardor postoperatorio puede generar ansiedad, pero es fundamental entender que, en la mayoría de los casos, forma parte del proceso natural de curación del cuerpo. Sin embargo, también es crucial saber diferenciar entre una molestia normal y una señal de alarma que requiere atención médica. En este artículo, profundizaremos en por qué se produce esta sensación, cuánto tiempo suele durar y cómo puedes gestionar tu recuperación para asegurar una cicatrización adecuada y sin contratiempos.

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¿Por Qué Arde una Herida de Operación? La Ciencia Detrás de la Sensación

Para comprender el ardor, primero debemos entender qué le sucede a nuestro cuerpo tras una incisión quirúrgica. Una cirugía, aunque sea controlada y precisa, es una lesión. La piel, nuestro órgano más grande y nuestra principal barrera protectora, ha sido abierta. Inmediatamente, el cuerpo activa una serie de mecanismos complejos para repararse y protegerse de los gérmenes.

La sensación de ardor está directamente relacionada con la primera fase de la curación: la inflamación. Durante los primeros días, es completamente normal que la herida y la zona circundante se vean rojas, hinchadas y se sientan calientes y dolorosas. Esto no es un signo de problema, sino la evidencia de que tu sistema inmunitario está trabajando a toda máquina. Células especializadas acuden al lugar de la herida para limpiar cualquier residuo y combatir posibles bacterias, mientras que el flujo sanguíneo aumenta para transportar los nutrientes y el oxígeno necesarios para la reparación. Esta intensa actividad biológica estimula las terminaciones nerviosas de la piel, lo que el cerebro interpreta como dolor, quemazón o ardor.

El Papel de los Nervios y el Colágeno

A medida que la herida avanza en su proceso de curación, las fibras nerviosas que fueron cortadas o dañadas comienzan a regenerarse. Este proceso de reconexión puede causar sensaciones extrañas, como picazón, hormigueo y, por supuesto, ardor intermitente. Además, el cuerpo empieza a producir colágeno, una proteína fibrosa que actúa como un andamio para construir nuevo tejido y cerrar la herida. Esta reconstrucción de tejido también puede irritar los nervios cercanos, contribuyendo a las molestias.

Dolor Postquirúrgico: De Agudo a Crónico

Es vital diferenciar entre el dolor agudo esperado y un dolor crónico que podría indicar un problema subyacente.

  • Dolor Agudo Postquirúrgico: Es la respuesta normal e inmediata a la cirugía. Suele ser más intenso en los primeros días y disminuye progresivamente a medida que la herida sana. Con el manejo adecuado de analgésicos recetados por el cirujano, este dolor es controlable y tiende a desaparecer en días o unas pocas semanas.
  • Dolor Crónico Postquirúrgico: Se define como un dolor que persiste más allá del tiempo de curación normal, generalmente más de 3 a 6 meses después de la intervención. Este dolor puede ser constante o intermitente y, en ocasiones, más intenso que el dolor inicial. Ciertas cirugías tienen una mayor prevalencia de cronificación del dolor, como las torácicas, mastectomías, reparaciones de hernias y cirugías de columna. Si tu dolor no mejora o empeora con el tiempo, es fundamental que consultes a un especialista en manejo del dolor.

Tabla Comparativa: Curación Normal vs. Señales de Alarma

Saber qué esperar puede darte tranquilidad. Utiliza esta tabla como una guía rápida para diferenciar los síntomas normales de una posible complicación, como una infección.

Síntoma Característica Normal (Curación) Señal de Alarma (Posible Infección)
Dolor / Ardor Disminuye gradualmente con el paso de los días. Se controla con la medicación pautada. Aumenta de forma repentina o constante después de los primeros días. No cede con los analgésicos.
Enrojecimiento Un tono rosado o rojizo ligero justo en los bordes de la herida que no se expande. El enrojecimiento se extiende, se vuelve más oscuro o aparecen vetas rojas que se alejan de la herida.
Hinchazón Leve a moderada durante los primeros días, luego va disminuyendo. La hinchazón empeora con el tiempo o la zona se siente dura y muy tensa.
Secreción Una pequeña cantidad de líquido claro o ligeramente amarillento (sero-sanguinolento) en los primeros días. Secreción espesa, amarillenta, verdosa (pus) o con mal olor. Aumento del sangrado.
Temperatura La zona de la herida puede sentirse ligeramente más caliente al tacto. La zona está muy caliente al tacto o desarrollas fiebre (temperatura corporal superior a 38°C).

Cuidados Clave en Casa para una Recuperación Óptima

Tu participación activa en el cuidado de la herida es fundamental. Seguir las indicaciones de tu cirujano al pie de la letra acelerará la curación y minimizará el riesgo de complicaciones.

  • Mantén la herida limpia y seca: Sigue las instrucciones sobre cómo y cuándo cambiar el vendaje. No toques la herida con las manos sucias.
  • Higiene personal: Pregunta a tu médico cuándo puedes ducharte. Generalmente, se recomienda esperar entre 48 y 72 horas. Evita los baños de inmersión, piscinas o jacuzzis hasta que la herida esté completamente cerrada y tu médico te dé el visto bueno, ya que sumergirla puede introducir bacterias.
  • No manipules la costra: La costra es un apósito natural. Aunque pique, evita rascarla o arrancarla. Hacerlo puede reabrir la herida, retrasar la curación y aumentar el tamaño de la cicatriz final.
  • Nutrición e hidratación: Una dieta equilibrada es tu mejor aliada. Consume abundantes frutas y verduras ricas en vitaminas (especialmente Vitamina C), así como proteínas magras (pollo, pescado, legumbres). Estos nutrientes son los ladrillos que tu cuerpo necesita para construir nuevo tejido. Beber mucha agua también es esencial.
  • Descanso y actividad moderada: El descanso permite que tu cuerpo destine su energía a la curación. Evita actividades extenuantes o levantar objetos pesados según las indicaciones de tu cirujano.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Cuánto tiempo es normal que dure el ardor?

La sensación de ardor más intensa suele durar los primeros días, coincidiendo con la fase inflamatoria. Es posible que sientas molestias intermitentes, pinchazos o picazón durante varias semanas mientras los nervios y tejidos se regeneran. Si el ardor es severo, constante o empeora en lugar de mejorar, contacta a tu médico.

¿Es normal que la herida pique mucho?

Sí, la picazón es un signo muy común de curación. Se debe a la liberación de histaminas y a la regeneración de las fibras nerviosas en la zona. Aunque sea molesto, es una buena señal. Intenta no rascarte para no dañar la piel nueva.

¿Qué hago si sospecho que mi herida está infectada?

No esperes. Si presentas cualquiera de las señales de alarma mencionadas en la tabla (aumento del dolor, pus, mal olor, fiebre, enrojecimiento que se expande), llama a tu cirujano o acude a un servicio de urgencias de inmediato. Una infección requiere tratamiento médico urgente.

¿La cicatriz se irá por completo?

Toda incisión quirúrgica dejará una cicatriz. Sin embargo, su apariencia mejora notablemente con el tiempo. Durante los primeros meses será rojiza y abultada, pero con el paso de un año o más, suele aplanarse y aclararse. Una vez la herida esté completamente cerrada, puedes preguntarle a tu médico sobre el uso de geles de silicona o masajes para mejorar su aspecto estético.